¿Por qué ingerir furosemida y cuáles son los efectos secundarios?

La furosemida es un medicamento diurético que alivia síntomas como la hipertensión, retención de líquidos o problemas cardíacos. Consumirla ayuda a mejorar los síntomas de esta patología, y genera algunas efectos adversos que pueden ocasionar complicaciones.

Efectos secundarios de la furosemida

Entre los efectos secundarios que puede presentar el paciente mientras ingiere furosemida pueden presentarse los siguientes:

  • Ganas constantes de ir a orinar.
  • Falta de visión clara y distorsión de las imágenes.
  • Dolor de cabeza y migraña.
  • Malestar de estómago y estreñimiento.
  • Diarrea y ardor al defecar.

Estos síntomas aparecen luego de iniciar el tratamiento y desaparecen luego de que el cuerpo acepte la sustancia del medicamento. No suelen ser extensos ni ocasionan daños mayores.

Otros efectos se presentan de manera prolongada, es decir, suelen tener mayor nivel de dificultad y se debe advertir al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Fiebre y malestar general.
  • Problemas auditivos. Pérdida del sentido o ronroneo constante.
  • Erupción o alergia de la piel.
  • Ampolla y ronchas en la piel.
  • Dolor de garganta.
  • Asma o dificultad para respirar.
  • Aumento de bilirrubina o coloración amarillenta en el cuerpo.

En caso de presentar alguno de estos síntomas no debe medicarse con analgésicos o píldoras de manera voluntaria. Consulte con el médico y plantee su situación, él le indicará qué hacer y las medidas que se deben tomar.

Hombre ingiriendo furosemida

¿Para qué sirve tomar furosemida?

Este tipo de fármacos actúan como diuréticos en el organismo de quien los consume. Sin embargo, no deben administrarse de manera voluntaria sin un estudio previo de un especialista o médico que dictamine que es necesario ingerirlos.

Tomar furosemida ayuda a aliviar síntomas asociados con insuficiencia cardíaca, presión arterial alta, (hipertensión), retención de líquidos, algunas enfermedades relacionadas con el funcionamiento del riñón o el hígado.

A diferencia de otros medicamentos, la furosemida (también conocida como la píldora de agua), es un medicamento fuerte que en ocasiones puede ser nocivo para la salud por los efectos secundarios que ocasiona (mencionados anteriormente).

Por lo tanto, consuma sólo la cantidad que le recete el médico y en el horario establecido, una sobredosis de esta sustancia podría perjudicar de manera irreversible algunos órganos y su salud.

¿Cómo se consume este medicamento?

La vía de administración de este fármaco es oral. Viene en distintas presentaciones como píldoras y soluciones. El médico es quien establece si el consumo de esta medicina va a ser varias veces al día, una vez al día o determinados días a la semana. Ya que este medicamento se encuentra presentado en comprimidos, es recomendable que sea ingerido en compañia de un vaso de agua en ayunas y no debe masticarse.

Cuando se inicia con este medicamento lo aconsejable es hacerlo en las primeras horas de la mañana, en ayunas, si se necesita de más dosis diarias, puede hacerlo durante cada comida, el medico prescribirá la Furosemida con un descanso entre tomas de seis a ochos horas. La furosemida causa muchas ganas de ir al baño, es uno de sus efectos para eliminar la retención de líquido, así que no es recomendable tomarla por las noches antes de ir a dormir.

Es importante que siga exactamente al pie de la letra las indicaciones prescritas por su médico al momento de generar su informe. Ante cualquier situación irregular consulte con el médico, recuerde que es él quien tiene la potestad y el conocimiento necesario para indicar la manera y el tiempo necesario en el que debe ingerirla.

¿Cuánto es la dosis de furosemida recomendada?

Este medicamento se debe tomar con cautela, siempre tomando en consideración las indicaciones del especialista. Pero en términos generales la dosis recomendada será de acuerdo a la enfermedad que tenga el paciente, iniciando siempre con una dosis primaria de 20 mg al día, logrando aumentar según lo necesario para buscar una dosis correcta que alivie los síntomas, no superando los 40 mg diarios.

Al tomar por primera vez la furosemida, el tratamiento comienza con media o una tableta diarias, así el medico observara el progreso, decidirá añadir más a las tomas diarias.

¿Cuál es la dosis máxima de Furosemida?

La furosemida es un fármaco que puede traer consigo muchas reacciones adversas si se abusa de su administración, por ello no se debe tomar más de 1500 a 2000 mg diarios.

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto de la furosemida?

Es una medicina que al ser tomada oralmente, tiende a tener efectos en los síntomas en aproximadamente en una hora. Tardando en el cuerpo su efectividad por más de seis horas continúas luego de su administración inicial.

Para pacientes que se les inyecta de forma intramuscular o endovenoso, los efectos son rápidos, de veinte minutos a media hora. Tiene una semivida de menos de seis horas cuando se inyecta.

¿Cómo se inyecta la Furosemida?

En el caso de la ampolla, la furosemida es colocada por un personal calificado, ya que viene para ser inyectada por vía intravenosa o intramuscular. La dosis en esta opción será adaptada por el médico.

¿Es segura en niños o embarazadas?

La prescripción médica en cuanto a los niños y lactantes, la furosemida es segura, de acuerdo a un monitoreo medico estricto, para la administración, la dosis recomendada es según al peso del infante, teniendo como base de 1mg por cada kilogramo, puede aumentar hasta un máximo de 20 mg al día.

En mujeres en la etapa de embarazo, esta netamente restringida, los efectos secundarios para la madre y el feto podrían ser graves. En cuantas aquellas mujeres que están dando de amamantar, el uso de furosemida es contraindicado, porque los ingredientes activos pasan por la leche materna directo hacia el bebé, es por ello que se aconseja no utilizar este farmaco en la lactancia.

¿Se necesita prescripción médica para tomar este medicamento?

Definitivamente sí, es un medicamento que necesita ser adecuado por el médico, además no se utiliza para cualquier síntoma de acumulación de líquidos repentino, antes de prescribir la furosemida se deben hacer estudios que determinen su uso. Si se tomas más de lo recomendado podría ocasionar problemas fatales en los pacientes.